Lucas 1.26-33

Nunca ha habido el anuncio de un nacimiento semejante al del Señor Jesús. ¿Qué otro nacimiento ha sido proclamado por ángeles, no solo una vez, sino tres veces? Primero, el ángel Gabriel se le apareció a María para informarle que sería la madre del Hijo de Dios, quien se sentaría en el trono de David y gobernaría para siempre.

1 Corintios 10.1-13

Experimentar la tentación es universal e inevitable. Uno no puede esconderse, ya que no hay ningún ambiente libre de su atracción. Nunca se puede eliminar por completo la tentación, porque dondequiera que tratemos de escapar, la “carne” siempre nos acompaña. Sin embargo, ceder a la tentación es opcional.

1 Timoteo 6.6-11

El mundo atribuye al dinero una importancia mucho más grande que la que Dios quiso que tuviera. En vez de ser simplemente un medio de intercambio de bienes y servicios, se ha convertido en objeto de codicia, en una fuente de poder y de prestigio, y en un medio para alcanzar estatus, felicidad y seguridad.